Delitos contra la seguridad colectiva

El legislador ha considerado que atentan contra la seguridad de toda la ciudadanía los llamados delitos de riesgo catastrófico (relativos a la energía nuclear y a las radiaciones ionizantes, los estragos, los riesgos provocados por explosivos), los delitos de incendios, los delitos contra la salud pública (tráfico de drogas, etc.), y los delitos contra la seguridad vial. De entre todos ellos, destacan con singular relieve los delitos vinculados al tráfico de sustancias estupefacientes en los que la invocación a la vulneración de derechos fundamentales de los investigados como el secreto de las comunicaciones o la inviolabilidad del domicilio pueden marcar la diferencia entre una condena a muchos años de prisión y la absolución. Asimismo, respecto de los delitos contra la seguridad vial (conducción bajo los efectos de bebidas alcohólicas, conducción sin permiso, etc.) pese a estar castigados con penas menos graves, nos dicen las estadísticas que son los delitos por los que más condenas se dictan en España (seguidos de hurtos, lesiones y robos), en cuyos procedimientos, lejos de dejarnos llevar por la práctica habitual de abusar de las conformidades (confesión de la culpabilidad bajo la condición de una rebaja sustancial de la pena solicitada), el despacho ha obtenido algunas de las absoluciones más sonadas gracias a las audaces estrategias de defensa planteadas.

Por otro lado, el despacho es también especialista en la formulación de defensas y acusaciones por delitos de falsedad, bajo los que se congregan conductas como la falsificación de moneda y efectos timbrados, falsedades documentales (de documentos públicos, oficiales o mercantiles, documentos privados, certificados, tarjetas de crédito y cheques de viaje), usurpación de estado civil y de funciones públicas e intrusismo, delitos todos ellos que requieren de especiales conocimientos al emplearse a menudo como medio para la comisión de otros delitos (fraudes, estafas, etc.).