La prevención se ha convertido en un pilar fundamental para cualquier empresa que aspire a operar dentro del marco legal y protegerse de riesgos significativos. Aunque tradicionalmente se ha asociado a la seguridad laboral y los riesgos físicos, en los últimos años ha emergido una vertiente cada vez más crítica: la prevención penal.
En este artículo te explico, desde la experiencia legal, qué empresas están obligadas a contar con representantes legales en prevención, tanto en el ámbito de la Prevención de Riesgos Laborales (PRL) como en el del compliance penal, que involucra la prevención de delitos en el seno de la organización. Porque sí, desde 2010, las empresas pueden ser penalmente responsables.
Prevención de riesgos laborales: obligaciones según el tamaño de la empresa
Según la Ley de Prevención de Riesgos Laborales y el desarrollo reglamentario, todas las empresas están obligadas a organizar un sistema de prevención. Esta obligación varía en función del número de trabajadores y de la actividad que se desarrolla:
- Empresas de hasta 10 trabajadores pueden asumir directamente la prevención si el empresario trabaja en el centro de trabajo y tiene la formación adecuada.
- Empresas de 11 a 49 trabajadores pueden contar con un servicio de prevención propio o ajeno.
- Empresas de 50 o más trabajadores deben tener representación de los trabajadores en materia de prevención, es decir, delegados de prevención y, en muchos casos, un comité de seguridad y salud.
El incumplimiento de estas obligaciones puede acarrear sanciones administrativas graves e incluso responsabilidades penales si se produce un daño derivado de una negligencia preventiva.
En resumen, todas las empresas deben integrar la prevención en su estructura, y aquellas con más de 5 trabajadores deben articular también una representación formal de los trabajadores.
Delegados de prevención: quiénes son y cuándo son obligatorios
Los delegados de prevención son los representantes de los trabajadores en todo lo relativo a la prevención de riesgos laborales. No son abogados, pero sí figuras legales con competencias claras y recogidas en la normativa.
Son elegidos por y entre los representantes del personal, y sus funciones incluyen:
- Colaborar con la dirección en la mejora de la acción preventiva.
- Promover iniciativas sobre prevención.
- Ser consultados antes de la toma de decisiones que afecten la seguridad laboral.
- Acceder a la documentación preventiva de la empresa.
¿Cuándo son obligatorios? Desde el momento en que la empresa tiene representantes legales de los trabajadores y al menos 6 empleados. Cuanto mayor es la plantilla, más delegados debe haber, conforme a una escala establecida legalmente.
Estos delegados forman parte, junto a la empresa, del Comité de Seguridad y Salud en las organizaciones de 50 o más trabajadores. La existencia de estas figuras no es opcional, y su ausencia puede ser motivo de sanción por parte de la Inspección de Trabajo.
Representantes legales y programas de compliance penal
Desde 2010, con la reforma del Código Penal, las empresas pueden ser responsables penalmente por delitos cometidos por sus directivos, empleados o terceros que actúan en su nombre. Esta reforma ha transformado la manera en que las empresas gestionan la prevención: ya no se trata solo de evitar accidentes, sino de evitar delitos.
Aquí es donde surge una figura clave: el representante legal en prevención penal, muchas veces encarnado por el compliance officer o por órganos colegiados que gestionan el cumplimiento normativo.
La implementación de programas de derecho penal preventivo y compliance empresarial se ha convertido en una necesidad crítica, sobre todo para aquellas empresas que:
- Operan en sectores regulados (finanzas, salud, medio ambiente).
- Tienen estructuras complejas o filiales en el extranjero.
- Manejan información sensible o grandes cantidades de datos.
- Cuentan con una plantilla superior a 50 trabajadores.
En mi experiencia profesional, he visto cómo empresas que subestimaron esta necesidad terminaron enfrentando consecuencias penales graves por delitos fiscales, contra la seguridad social o incluso por blanqueo de capitales cometidos por empleados sin control suficiente.
Responsabilidad penal de las empresas: ¿quién responde ante un delito?
El artículo 31 bis del Código Penal establece que una empresa puede ser responsable si:
- El delito lo comete una persona con poder de representación (administrador, directivo).
- El delito lo comete un trabajador por no haberse ejercido sobre él el debido control.
Aquí la clave está en la capacidad de supervisión y control. Si la empresa no puede demostrar que ha tomado medidas razonables para prevenir el delito, será responsable.
Ahora bien, si cuenta con un programa de compliance penal eficaz, adaptado a su actividad, actualizado y gestionado con rigor, puede quedar exenta de responsabilidad penal o al menos lograr una atenuación importante.
Este marco ha generado la necesidad de contar con verdaderos profesionales: desde un abogado penalista en Barcelona con experiencia en compliance hasta departamentos internos de legal & compliance en grandes compañías.
Cómo funciona un sistema de prevención legal dentro de una empresa
Un buen sistema de prevención penal debe incluir:
- Identificación de actividades de riesgo penal.
- Protocolos internos de toma de decisiones.
- Sistemas de control financiero y documental.
- Formación periódica a empleados y directivos.
- Canales de denuncia interna seguros y anónimos.
- Sanciones disciplinarias internas ante incumplimientos.
- Supervisión del modelo por un órgano autónomo.
Estos elementos deben estar debidamente documentados y adaptados al tamaño y naturaleza de la empresa. En mi experiencia, uno de los errores más comunes es adoptar modelos genéricos sin análisis de riesgos específico, lo cual no solo es inútil, sino contraproducente si acaba celebrándose un juicio penal.
Obligaciones legales para empresas con representación preventiva
Las empresas que ya tienen representación legal de los trabajadores (delegados sindicales, comités de empresa) deben incluirlos en los sistemas de prevención tanto laboral como penal.
En el ámbito laboral, deben ser informados y consultados sobre:
- Evaluaciones de riesgo.
- Formación en prevención.
- Medidas de emergencia.
- Planes de seguridad.
En el ámbito penal, aunque no tienen función ejecutiva, su cooperación puede ser clave para detectar irregularidades o proponer mejoras.
La colaboración entre el área de recursos humanos, el área legal y la representación de los trabajadores permite crear una verdadera cultura preventiva en la empresa, que no solo evita sanciones, sino que mejora el ambiente laboral y la confianza interna.
Diferencias entre prevención laboral y compliance penal
Aunque comparten el concepto de «prevención», la prevención de riesgos laborales y el compliance penal tienen bases, objetivos y metodologías diferentes.
Prevención de riesgos laborales (PRL):
- Obligatoria por ley para todas las empresas, sin excepción.
- Su objetivo es proteger la integridad física y salud de los trabajadores.
- Está regulada principalmente por la Ley 31/1995 y su normativa de desarrollo.
- Se basa en evaluaciones de riesgos, formación, planes de emergencia y vigilancia de la salud.
- Tiene un enfoque técnico, médico y organizativo.
Compliance penal:
- Obligatorio solo en la práctica si se quiere evitar responsabilidad penal.
- Su objetivo es prevenir delitos dentro de la estructura empresarial.
- Está regulado por el Código Penal (art. 31 bis y ss.).
- Abarca delitos fiscales, corrupción, blanqueo, fraude, cibercrimen, entre otros.
- Tiene un enfoque jurídico, organizativo y ético.
En definitiva, PRL cuida de la seguridad de las personas; el compliance penal protege a la empresa como entidad y a sus directivos de eventuales condenas. Ambas son necesarias y pueden coordinarse en empresas con estructuras más complejas.
Un modelo preventivo completo no puede obviar ninguna de estas dimensiones, especialmente si la empresa está en sectores regulados, como la construcción, sanidad, banca, servicios tecnológicos, etc.
Beneficios de contar con abogados especialistas en prevención
Contar con abogados especializados tanto en PRL como en derecho penal preventivo es una inversión estratégica. Los beneficios son múltiples:
- Evitar sanciones administrativas y penales.
- Proteger a la empresa ante la actuación de empleados negligentes o malintencionados.
- Aumentar la confianza de inversores, clientes y empleados.
- Facilitar la respuesta ante inspecciones o auditorías legales.
- Poder demostrar en un juicio penal contra una empresa una actuación diligente de ésta que se dotó de un programa de compliance penal para tratar de evitar (o al menos, de minimizar) el riesgo de comisión de aquel delito.
Además, los expertos pueden diseñar programas personalizados, adaptados a la estructura, tamaño y sector de la empresa, y no simples modelos genéricos.
He visto empresas evitar multas millonarias y procedimientos penales por haber implementado a tiempo un sistema de prevención penal eficaz. También he visto lo contrario: organizaciones de gran tamaño enfrentarse a disoluciones y pérdidas irreparables por haber ignorado esta realidad legal.
Por ello, lo ideal es contar con profesionales dedicados a diseñar y mantener estos sistemas. Puedes encontrar servicios de programas de derecho penal preventivo y compliance empresarial que se adaptan a cada caso con visión jurídica y estratégica.
Prevenir es proteger el futuro empresarial
Hoy en día, la prevención ya no es una opción para las empresas; es una obligación jurídica y una necesidad estratégica. Tanto desde la óptica de la seguridad laboral como desde la perspectiva penal, las organizaciones deben dotarse de mecanismos que les permitan operar sin incurrir en infracciones graves que puedan costarles dinero, reputación o incluso su propia supervivencia.
Los representantes legales en materia de prevención no solo cumplen con la normativa: son guardianes del futuro empresarial. Identifican riesgos, promueven una cultura de integridad y ayudan a construir un modelo de negocio seguro, sostenible y respetuoso con la ley.
Si eres empresario, directivo o responsable legal en una compañía, plantéate esta pregunta: ¿tiene tu empresa implementada una estructura de prevención legal realmente eficaz?
Si la respuesta es no o no estás seguro, lo más sensato es contactar con un abogado penalista en Barcelona con experiencia en prevención penal empresarial. La anticipación hoy es la mejor defensa para mañana.
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Descubre qué empresas necesitan representantes legales en prevención laboral o penal y cómo cumplir con la ley mediante PRL y compliance.
