Qué es la alevosía según el art. 22 CP
La alevosía en el código penal es una circunstancia agravante que se aprecia cuando el autor emplea medios, modos o formas que aseguran la ejecución del hecho y anulan la defensa de la víctima. Dicho en corto: se castiga más al que ataca “a traición” o en condiciones de sorpresa real que dejan a la víctima inerme (emboscada, ataque por la espalda, víctima dormida o inmovilizada, etc.).
En la práctica, lo decisivo es el inicio de la acción. En mi despacho, cuando discutimos si hay o no alevosía, empezamos por la secuencia temporal: ¿hubo aproximación sigilosa? ¿La víctima tuvo alguna oportunidad real de protegerse? Ese segundo a segundo suele cambiar el caso. He visto acusaciones que parecían claras sobre el papel, y caer cuando demostramos que la escena fue una pelea bilateral y no un ataque sorpresivo.
Elementos clave: sorpresa, indefensión y aseguramiento de la ejecución
Para que prospere la alevosía deben concurrir tres ideas:
- Sorpresa efectiva (no basta con que la víctima “no lo esperara”; hay que acreditar cómo se le privó de defensa).
- Indefensión objetiva (víctima inerme, inferioridad manifiesta o anulada por el método usado).
- Aseguramiento del resultado (el modo empleado garantiza la agresión y reduce riesgos para el autor).
En causas complejas pedimos reconstrucción de hechos y periciales que analicen posiciones, tiempos y accesos. Si aparecen lesiones defensivas (cortes en manos, golpes en antebrazos), solemos cuestionar la tesis de indefensión total.
Alevosía, ensañamiento y nocturnidad: no es lo mismo
La alevosía anula la defensa de la víctima; el ensañamiento busca aumentar deliberadamente el dolor o sufrimiento. Se pueden confundir en relatos periodísticos, pero jurídicamente persiguen cosas distintas. La nocturnidad por sí sola no basta; solo suma si explica cómo se aseguró la ejecución (p. ej., esperar a la víctima en un portal sin salida).
En un asunto mediático que llevé, la acusación pedía alevosía por ataque nocturno. Al encajar cámaras, cronología y testigos, demostramos que hubo discusión previa y reacción inmediata: la noche era circunstancia de contexto, no un mecanismo para anular la defensa. Resultado: se descartó la alevosía; el caso viró a una agresión grave sin esa agravante.
Compatibilidades e incompatibilidades habituales
- Alevosía + abuso de superioridad: puede darse, pero ojo a la doble valoración (si la superioridad es la que produce la indefensión, suele absorberse en la alevosía).
- Alevosía + nocturnidad: compatible si la noche se usó activamente para sorprender; no si fue un dato neutro.
- Alevosía + ensañamiento: compatibles cuando coexisten (sorpresa inicial y, después, incremento de sufrimiento).
Alevosía y asesinato (art. 139): cuándo transforma el tipo
Cuando la alevosía concurre en un homicidio, puede cualificar el hecho como asesinato (art. 139) si se cumplen los requisitos del tipo. No todas las agresiones sorpresivas son asesinato: hay que conectar la modalidad de ejecución con la muerte y con la indefensión. En defensa, me centro en dos frentes:
- Secuencia: si la confrontación comienza de forma frontal o imprevisible para ambos, es difícil sostener la alevosía.
- Prueba forense: la presencia de defensas activas en la víctima y la dinámica de golpes pueden desmontar la etiqueta de “traición”.
Cómo se prueba (o se descarta) la alevosía
La alevosía es sobre todo prueba de contexto. Mi protocolo habitual:
- Testigos del inicio del episodio (no solo del desenlace).
- Cronología detallada (minutos previos, aproximación, primeras palabras o gestos).
- Cámaras y trazabilidad (itinerarios, tiempos de espera, ocultación, huida).
- Pericial médico-forense (lesiones defensivas/no defensivas, trayectoria de golpes, distancia).
- Pericial de reconstrucción (posiciones relativas, visibilidad, obstáculos, rutas de escape).
En varias defensas hemos pedido pericial de lesiones defensivas y reconstrucción. Cuando aparece rastro de defensa activa, la indefensión total pierde fuerza. En sala, explicar la secuencia segundo a segundo es lo que mejor entiende el tribunal: convierte relatos vagos en hechos verificables.
Lesiones defensivas, reconstrucción y testigos del inicio
Una sola fotografía puede engañar; un itinerario probatorio completo (vídeos, vector de golpes, marcas en manos) cuenta la historia real. He logrado rebajar calificaciones demostrando que la supuesta “emboscada” fue un enfrentamiento con fases alternas, no una ejecución asegurada.
Cámaras, cronología y contexto del enfrentamiento
Si la acusación se apoya en la sorpresa, exijo vídeo de acceso/salida, análisis de tiempos muertos (esperas), y pericial sobre visibilidad: ¿era razonable prever el ataque? Si la respuesta es sí, la alevosía tambalea.
Errores frecuentes en acusación y defensa
- Confundir violencia intensa con alevosía: la contundencia no equivale a indefensión.
- Basarse en testigos del final y olvidar el arranque.
- No pedir periciales clave (reconstrucción, trayectoria de golpes).
- Pretender “doble castigo” (el llamado “bis in idem”) sumando alevosía y superioridad por los mismos hechos.
- Descuidar la narrativa temporal: si no se ordenan los segundos críticos, manda la primera impresión.
Preguntas frecuentes
¿Basta con que la víctima no se lo esperara? No. Se exige sorpresa efectiva y anuladora de la defensa.
¿La nocturnidad implica alevosía? Solo si fue el medio para asegurar la ejecución.
¿Se puede apreciar alevosía en riñas? Es difícil: la riña bilateral suele excluir la indefensión total.
¿Y si el autor planificó? La planificación ayuda a la tesis de alevosía, pero hay que probar el salto de plan a sorpresa real en el momento de la agresión.
Abogado penalista en Barcelona: estrategia en casos con alevosía
Llevo causas en las que lo determinante fue demostrar cómo empezó todo. En algunas, la tesis de “ataque a traición” cayó al acreditar defensas activas y una cronología que desmentía la emboscada. En otras, consolidamos la alevosía con cámaras, testigos del primer segundo y una reconstrucción incontestable. Si te enfrentas a una acusación o necesitas acusar con base sólida, la clave es ordenar la prueba desde el inicio y no perder ni un minuto con lo digital y lo forense. Puedes orientarte conmigo, abogado penalista David Sans, donde explico mi enfoque y casos de éxito.
Conclusión
La alevosía no es un sinónimo de “golpear fuerte”, sino de anular la defensa mediante un modo de ejecución que asegura el resultado. La diferencia entre asesinato y un tipo menos grave suele decidirse en prueba técnica y cronología. El caso se gana o se pierde en cómo se reconstruyen esos primeros segundos.
